SANTUARIO DE LOIOLA

Santuario de Loiola

En mitad del valle del Urola, se alza el colosal Santuario de San Ignacio de Loiola, como un sentido homenaje a su figura y a su obra de la ciudad que vio nacer al fundador de la Compañía de Jesús, la orden de los jesuitas. Fue construido en el siglo XVII por el arquitecto italiano Carlo Fontana que optó por el estilo barroco romano que hacía furor en la época. La basílica es espectacular por tu tamaño, solo un poco menor que la de San Pedro en el Vaticano, y por su majestuosidad.

Santuario de Loiola

Como un inmenso relicario, la construcción guarda en su interior, el ala sur, la casa de San Ignacio de Loiola, una torre de estilo mudéjar donde se recrea la vida del santo que se adelantó a su tiempo, entre otras cosas, escribiendo sus "Ejercicios Espirituales", un best-seller que continúa manteniendo su vigencia. En la maravillosa biblioteca del lugar se encuentran ejemplares de diversos períodos de la historia y en diferentes lenguas, además de otros miles de interesantes libros.

Cúpula de la Basílica de Loiola

En la parte de atrás del edificio, los amplios jardines que antes fueron el huerto de los jesuitas, hoy aparecen como un espacio perfecto para caminar y reflexionar. Por cierto, que este lugar parece tener un microclima que hace que casi siempre haga buen tiempo en él. La calma lo invade todo aquí e invita a la introspección, tan necesaria en estos tiempos. El nombramiento del Papa Francisco, el primer papa jesuita, ha hecho que muchos decidan visitar el Santuario de Loiola para descubrir el origen de la Compañía de Jesús y su visión de la espiritualidad. Ya se sea religioso o no, lo cierto es que se puede aprender mucho de uno mismo en este lugar.