PINTXOS

Un imprescindible para disfrutar de las tradiciones vascas y comer bien es hacerse una "Ruta de Pintxos". Los pintxos son cocina en miniatura, un bocado con todo el sabor de la gran cocina vasca. Con o sin pan, en forma de croqueta o en plan dulce, los hay de todo tipo incluso aptos para vegetarianos.

Barra de pintxos del bar Bergara, San Sebastián

Se exponen en la barra de los bares y restaurantes, al alcance del cliente. Si son calientes, se piden. Y al final se pagan al camarero. Se comen habitualmente de pie, otras veces en compañía. Este es el ritual del txikiteo, o sea, ir en cuadrilla de bar en bar tomando txikitos (chatos de vino) o zuritos (pequeñas cervezas) y degustando diferentes pintxos. Cada año se celebran concursos y los habitantes están muy pendientes para poder probar las nuevas creaciones.

Tomando pintxos en un bar

Fue en Donostia donde nació la primera "Ruta de Pintxos" que hoy florecen por todas partes. Como curiosidad, la Gilda más famosa de Euskadi no es la famosa Rita Hayworth, sino un pintxo de mil variedades siempre presididas por una guindilla verde. Su nombre, eso sí, es un homenaje al personaje más emblemático de la actriz norteamericana y lo es porque la gilda es verde, salada y un poco picante según contaba su creador, Blas Vallés, dueño del asador donostiarra Casa Valles.

Gilda

¿Un consejo? No quedarse en la primera barra de pintxos que se encuentre. Una de las diversiones es moverse y descubrir nuevos horizontes gastrónomicos hasta encontrar el pintxo de nuestros sueños. Lo más probable es que sean varios.