LA COSTA VASCA PUEBLO A PUEBLO

HONDARRIBIA

Hondarribia

Pequeña villa pesquera que mira al Cantábrico y se abre por la Bahía del Txingudi que la separa de la vecina Hendaia, Hondarribia es uno de los lugares más bonitos del mundo. Según The New York Times es un lugar donde te puedes pasar la tarde diciendo 'esto es lo mejor que he probado en mi vida'. También te puedes hartar de suspirar con su belleza. Merece la pena recorrerla con tranquilidad, contemplando cada detalle. Cada rincón está cuidado con esmero, balcones de flores se abren al mar y es la única ciudad amurallada que se conserva del Medievo en Euskadi. Todo la hace parecer coqueta pero, además, es un importante puerto pesquero y lonja y sus restaurantes y bares tienen fama por la calidad de sus productos frescos. También la tiene su playa de arena blanca.

PASAJES DE SAN JUAN

Vista del Puerto de Pasajes desde Pasajes San Juan

Pasajes es un municipio guipuzcoano que está formado por cuatro distritos: Pasajes de San Juan (Pasai Donibane), Pasajes de San Pedro (Pasai San Pedro), Pasajes Ancho (Pasai Antxo) y Trintxerpe. Para ir de San Pedro a San Juan, que se encuentran en las orillas opuestas de la bocana del puerto, hay dos opciones: o atravesar la estrecha entrada en bote o bordear toda la ría por carretera, lo cual suponen unos siete kilómetros. En Pasajes de San Juan es donde se encuentra el Ayuntamiento y todos comparten la característica arquitectura de bonitas casas con balcones. El escritor Víctor Hugo eligió este enclave pesquero para vivir durante su exilio en 1843, la casa donde residió es hoy la Oficina de Turismo y se puede visitar. También es el pueblo natal del gran diseñador de moda Paco Rabanne. Hoy, viajeros y viajeras de todo el mundo siguen la estela de estos dos ilustres personajes.

ZARAUTZ

Zarautz

Con 2.500 metros, la playa de Zarautz es la más extensa de Gipuzkoa y enmarca una villa de pescadores coqueta y alegre. Zarautz es cuna de grandes surfistas, que se sitúan en el extremo más oriental de la playa, la zona más salvaje, con dunas y donde se juntan las mareas, perfecta para buscar las olas. El resto es una playa más familiar, con un bonito Paseo Marítimo y zona de juegos y columpios para los pequeños. El artista Joaquín Sorolla la inmortalizó en su obra ‘Bajo el toldo’, donde aparecen su mujer e hija. Por cierto que las familias, en verano, pueden hacer un divertido juego en esta villa: buscar los Galtxagorris, unos diminutos duendes que se esconden en sus calles y que se distinguen por sus pantalones rojos. En la Oficina de Turismo de Zarautz los interesados pueden recoger el sobre que la mismísima Mari, la gran diosa de la mitología vasca, ha dejado con pistas para encontrarlos. El juego es muy divertido y permite hablar con los vecinos de Zarautz que también ayudan para encontrar a los mágicos duendecillos.

GETARIA

Getaria

Mi amigo Joseba, donostiarra de pro, dice que en Getaria el pescado a la parrilla tiene 'una categoría fuera de lo normal', aún más delicioso acompañado del txakoli de Getaria. Y, en cuanto a la comida, conviene fiarse siempre de los vascos. Además de por servir extraordinarios frutos del mar, este pequeño pueblo marinero es conocido por ser el lugar de nacimiento del diseñador más influyente de todos los tiempos, Cristóbal Balenciaga, un artista que sentó muchas de sus bases en cuanto a cortes y patronaje. Amantes de la moda de todo el mundo vienen a conocer el Cristóbal Balenciaga Museoa, que muestra una colección de 1.600 diseños del modisto, la de mayor calidad y relevancia que existe dedicada a su exquisito trabajo. Getaria es también la ciudad natal del primer marino que dio la vuelta al mundo, Juan Sebastián Elkano. La historia se palpa en las calles de esta localidad asentada en un tómbolo, casi rodeada de mar y al abrigo siempre del monte San Antón, conocido como "el ratón de Getaria".

ZUMAIA

Ermita de San Telmo. Zumaia

En la bahía donde confluyen los ríos Urola y Narrondo se encuentra la hermosa villa de Zumaia. Protegida por verdes montes que se convierten en formidables acantilados al llegar al mar, este pueblo cuenta con muchos encantos entre los que se cuentan las playas de Itzurun y de Santiago y un casco histórico que aún conserva su trazado medieval. Los palacios de Zumaia y Ubillos y las casas Olazabal y Goikotorre son algunos de los edificios más interesantes para ver pero, sin duda, la iglesia gótica de San Pedro, que data del siglo XIII es la joya arquitectónica. Sobria y sin apenas elementos decorativos, parece una fortaleza. Formada por una única nave, dentro esconde un bellísimo retablo de Juan de Antxieta, declarado monumento nacional por su importancia artística. Además, en bajamar, en sus playas se descubre un interesante fenómeno geológico, el Flysch, un auténtico libro de geología sedimentaria con forma de milhojas formado por la erosión del mar en las rocas calizas. Hay excursiones organizadas para poderlo ver de cerca y merecen la pena. Sobre la playa de Itzurun destaca recortada en el horizonte la ermita de San Telmo, que ha ganado mucha popularidad gracias a la película "Ocho apellidos vascos".

ELANTXOBE

ELANTXOBE

Protegido por el majestuoso cabo Ogoño y varios acantilados, Elantxobe es un pueblo marinero del territorio de Bizkaia, situado dentro de la Reserva de la Biosfera de Urdaibai. Caracterizado por edificios escalonados, todos miran al mar y a su puerto. Desde cualquier punto de la localidad las vistas son impresionantes, como lo son sus muelles, reforzados para combatir el embate constante del mar. En la iglesia de San Nicolás de Bari, construida el año 1803 por la cofradía de mercantes y arrantzales, conviene detenerse para contemplar en su interior un precioso retablo barroco de madera dorada. Además de pasear por sus cuestas interminables y disfrutar de unos pescados frescos, como anécdota, hay una curiosidad digna de ver: la plataforma giratoria que hay en la plaza del pueblo que hace que los autobuses puedan dar la vuelta ya que no hay espacio suficiente para hacerlo.

LEKEITIO

LEKEITIO

Situado al resguardo de los montes Otoio y Lumentza y derramándose hasta el Mar Cantábrico, el pueblo pesquero de Lekeito está asentado junto a la desembocadura del río Lea. Frente a él se alza la isla de San Nicolás, Garraitz en euskera, a la que se puede llegar andando cuando baja la marea en un paseo que se antoja mágico. Dos playas jalonan su costa, Isuntza y Karraspio (Mendexa). La bahía tiene una vista impresionante desde el monte Lumentza, la caminata dura apenas veinte minutos y merece la pena porque desde arriba se ve realmente toda la hermosura del pueblo y sus alrededores, enmarcado en verdes, azules y ocres. También es interesante acercarse al Faro de Santa Catalina, que continúa en funcionamiento y es un Centro de Interpretación de la Tecnología de la Navegación desde el que también se ve una bonita perspectiva del pueblo. Ya caminando por su casco viejo, con numerosos palacios, destaca la Basílica de la Asunción de Santa María que exhibe en su interior un magnífico retablo gótico bañado en oro, el tercero más grande de la Península. Quien vaya en las fiestas de Lekeitio, las de San Pedro, del 1 al 8 de septiembre, podrá además admirar el tradicional baile de la Kaxarranka, donde el dantzari baila sobre un arcón sostenido por ocho marineros. Impresionante.

MUNDAKA

MUNDAKA

Famosa en el mundo entero, la ola izquierda de la playa de Mundaka parece haber robado algo de protagonismo a la villa del mismo nombre, esa tranquila localidad costera de Bizkaia que se levanta en la margen izquierda de la ría que lleva su mismo nombre. El pueblo de Mundaka ha estado siempre ligado al mar y, también, al surf. Sin embargo hay mucho más. Por ejemplo, playas como la de Laidatxu, perfecta para familias con niños. O tranquilas zonas de baño como Txorrokopunta, el puerto o la pequeña cala de Ondartzape. Además, el pueblo ofrece interesantes restos del pasado. Por ejemplo, la cruz penitencial de estilo tardo renacentista, fechada en el año 1611. Pese a estar algo borrosa, en una inscripción en ella se puede leer: "Esta cruz la hizo hacer Rodrigo Abad de Mendecano vos que sois lector rogad al soberano". Dando un paseo por las afueras se puede encontrar la ermita de Santa Catalina, muy interesante por su estilo de transición entre gótico y renacentista. Y muy cerca, el mirador de Portuondo. A quien le guste andar puede apuntarse a la ruta de las Lamias, por el valle del mismo nombre, un recorrido de unas dos horas por parajes de ensueño. Las lamias, según la tradición popular, eran seres con apariencia de mujer y pies de ave, tímidas y con buen corazón, que vivían en las orillas del río y cepillaban sus largos cabellos con peines de oro. Quien se anime disfrutará de algunas de los más bellos paisajes de la Reserva de la Biosfera de Urdaibai.

SAN JUAN DE GAZTELUGATXE

SAN JUAN DE GAZTELUGATXE

En un istmo situado en la localidad vizcaína de Bermeo, a ocho kilómetros de su núcleo urbano, se encuentra uno de los lugares más visitados de Euskadi: la ermita de San Juan de Gaztelugatxe, del siglo X, a la que se accede por un camino de 231 escalones y cuya silueta se recorta contra el horizonte, un espectáculo de una belleza impresionante. Cuenta la leyenda que San Juan, al llegar a Bermeo, dio tres grandes pasos hasta llegar a ella. Sus huellas quedaron en el camino, pero el último de sus pasos permanece en el último escalón de acceso. Esta ermita tiene un profundo arraigo en la devoción popular, sobre todo entre los arrantzales. En su interior hay maquetas de barcos colgadas a modo de ofrendas. Junto a la capilla hay un refugio con chimenea, para calentarse si hace un día de frío. Las vistas de la costa son impresionantes desde este islote. Los aficionados a la ornitología además lo encontrarán muy interesante pues numerosas aves anidan en sus paredes de roca. También es un lugar frecuentado por buceadores porque hay una rica vida marina en sus aguas.
Entre el cabo de Matxitxako y el pueblo de Bakio existen cuevas y arcos erosionados por el mar dejando islotes de duras calizas arrecifales a lo largo de todo este tramo de litoral. Este modelo de erosión dibuja un paisaje de belleza única, lo cual unido al interés natural e histórico del área de Gaztelugatxe, han hecho merecer a ésta la nominación de Biotopo Protegido.

GETXO

GETXO

Dicen de Getxo que lo tiene todo. Y dicen bien. Sus acantilados majestuosos se alternan con playas de arena clara, tanto urbanas como salvajes. La oferta deportiva es muy variada e incluye deportes náuticos y golf. En su Aquarium, en el Puerto Deportivo, mayores y pequeños pueden descubrir los secretos del mar. Sus bonitas calles, conjugan el encanto de una villa marinera con palacios y casas solariegas que recuerdan su época de mayor esplendor económico.
Podemos pasear por el Puerto Viejo de Algorta, entre calles estrechas que aún conservan el aroma de los viejos puerto donde podemos degustar pintxos en alguno de buenos restaurantes. El puente de Bizkaia conocido también como Puente Colgante une el Municipio de Getxo con Portugalete, salvando así la ría del Nervión. Además, en la playa de Gorrondatxe, conocida también como la de Aizkorri y la de más difícil acceso de cuantas tiene, se pueden ver claramente los estratos de las rocas que reflejan el periodo Geológico del Luteciense. Por eso el lugar ha sido distinguido con 'clavo de oro' que indica su especial singularidad y riqueza en el mundo de la estratigrafía, la rama de la Geología que estudia los sedimentos y estratos. Rodeada de acantilados y cubierta en algunas zonas por hierba, sus dunas -en vías de extinción en el Cantábrico- la convierten en un lugar excepcional.
También está la Playa de Ereaga de arena blanca y fina. Es una playa urbana, bien comunicada y equipada de cara a la época estival. Pasear por Punta Galea, estructura geológica que se extiende desde Getxo a Sopelana y ofrece una de las mejores vistas del Golfo de Bizkaia.

BERMEO

BERMEO

Con más de 17.000 habitantes, la villa de Bermeo es la localidad más poblada de la Reserva de la Biosfera de Urdaibai. De tradición marinera, sus conservas de pescado se han hecho famosas en todo el mundo por su alta calidad. También contribuyen a su renombre el hecho de ser uno de los puertos pesqueros más importantes del territorio histórico y que a solo ocho kilómetros se encuentre la ermita de San Juan de Gaztelugatxe, uno de los lugares más visitados de Euskadi. Este pueblo vizcaíno tiene un encanto propio. Además de su Museo del Pescador, que está en la Torre Ercilla, del siglo XV, de su casino de aspecto de palacio francés y de la bonita iglesia de estilo gótico de Santa Eufemia, otro de los lugares que merece la pena visitar es el monumento de Néstor Basterretxea en homenaje a Benito Barrueta. En el ombligo de esta escultura, una abertura permite, a quien se acerque a ella, divisar una impresionante vista de la isla de Izaro que se encaja como en un marco justo enfrente. La isla de Aketx y el Cabo Matxitxako son parte también del patrimonio natural de Bermeo. Destacar también que este es uno de los lugares más recomendados para ir de txikiteo, o sea, de bar en bar tomando vinos y probando pintxos a cual más bueno, esa gran tradición vasca que tanto gusta a propios y extraños.