COSTA VASCA

EL TESORO DEL MAR CANTÁBRICO

Rodeados de verde y azul, en una simbiosis perfecta entre la montaña y el Mar Cantábrico, las localidades y playas que jalonan la Costa Vasca conforman un tesoro por descubrir.

Costa Vasca

Pueblos desde los que puedes llegar caminando a una isla cuando baja la marea. Los más deliciosos pescados a la parrilla recién sacados del mar regados con un buen txakoli. Sabor a salitre en los labios. Delante siempre el Mar Cantábrico y, a nuestra espalda, las verdes montañas. En líneas generales, así es la Costa Vasca, que se extiende desde el País Vasco francés hasta el final de Bizkaia en su límite con Cantabria. Se trata de una zona de más de 176 kilómetros de extensión sobre la que se asientan algunos de los pueblos más bonitos y con rico patrimonio artístico de Euskadi, pero no solo eso. Sus playas, cada una con personalidad propia y aptas para todos los gustos, ofrecen desde ambientes familiares, a recodos románticos para parejas o las olas perfectas para los surfistas. También hay una excelente oferta de todo tipo de deportes náuticos y el golf, que tanto turismo atrae.

Bahía de Txingudi

Desde la bahía de Txingudi, donde desemboca el río Bidasoa comienza el impresionante espectáculo. Este es uno de los lugares más bellos de la tierra, con Hondarribia e Irún a un lado, Hendaia al otro, conforman un triángulo impresionante y sientan las bases que se van a repetir a lo largo de todo el viaje. Bonitos y cuidados pueblos, con su peculiar arquitectura marinera. Cocina de altísima calidad, de frescos frutos del mar y buenos vinos. Calles donde perderse a encontrar joyas artísticas en cualquier esquina. Lugares de peregrinación donde la devoción y el puro cariño de la gente hacen que se sienta una energía especial. Fiestas en las que contemplar los rasgos más distintivos de una cultura antiquísima. Expresiones de la estrecha unión de estas gente con su mar, y de las que se puede saber más en diversos e interesantes museos y centros de interpretación, pero también en conversaciones de barra entre pintxo y pintxo. Conocer Getaria, la ciudad natal de Juan Sebastián Elkano, el primer marino que dio la vuelta al mundo, y del gran maestro de la moda, Cristóbal Balenciaga y su museo con 1.600 de sus creaciones expuestas es otro plus.

Elantxobe

Acercarse a la ermita de San Juan de Gaztelugatxe, en Bermeo, uno de los lugares más visitados de Euskadi. O admirarse con Elantxobe, un pueblo marinero que parece que cuelga de los acantilados. Son muchos los lugares que ver, conviene reservar tiempo porque hay mucho que ver y disfrutar. Por ejemplo, el Geoparque de la Costa Vasca, donde observar las playas y acantilados formados por Flysch, rocas calizas y arenisca sedimentarias que son un libro abierto de la historia de la tierra.

Mundaka

Mundaka, famosa por su ola izquierda, está en la margen izquierda de la desembocadura de la ría Mundaka, en plena Reserva de la Biosfera de Urdaibai. Toda esta costa es digna de verse con diferentes cielos. La climatología, modelada por el Mar Cantábrico, es cambiante. Un día puede amanecer con sol y a la media hora caer el termómetro con la espectacular llegada de una tormenta que pinta el cielo de drama. En esos momentos cuando se puede apreciar toda la belleza descarnada de esta tierra antigua. Y, también, todo su misterio. Los tesoros que esconde están a alcance de quienes, con tiempo y ganas, se presten a descubrirlos.

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